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Y Sí. Me la he construido yo solita.

Bueno, solita pero con ayudas, claro. Como cualquier Casa!

¡Yo soy Autoconstructora de mi Casa Digital!

Este último año, para mí, ha tenido pocas horas, aunque todas las he aprovechado bien y he avanzado mucho. Verás…

casa nueva

Podría pensarse que como la economía-global “está de capa caída”, Una, bien se podía quedar en casa a cuidar de sus hijos y limpiando un poco toda la casa (que no le sobra) esperando a que lleguen tiempos mejores.

Pero es que a mí, lo de esperar … no se me da bien. Yo más bien soy, de las de ir al encuentro.

Cuando tuve a mi primera hija me quedé muy tocada anímicamente y poco le faltó para entrar en depresión. Así que en cuanto detecté depresión-a-la-vista me previne con todos mis recursos para salir del atolladero.

Por aquel entonces, tenía muy claro que:

1 Quería ayudar (SÍ-O-SÍ) a las personas que se quieren hacer su casa.

Porque tener un hogar es una necesidad de primer orden del ser humano. Y una casa tiene mucho que ver en ello.

Así que, en contra de lo que me decían muchos compañeros, que tenía que diversificarme para abarcar más ramos de la profesión, yo lo que hice fue hiperespecializarme.

Y no fue por llevar la contraria. Pero es que estoy convencida de que todo el mundo tiene que tener su casa. Y quiero trabajar para que eso sea una realidad.

2 No me gustaba el distanciamento que había (y aún hay) entre la sociedad y el arquitecto.

Me parecía inaceptable que la profesión estuviese tan mal vista, siendo tan necesaria como es.

Por aquel entonces, estaba convencida que había que abrirse y contar lo que nos pasa en nuestro día a día para que se sepa y se entienda el por qué de nuestros actos.

Además, creía que abriéndonos a los demás, también nosotros entenderíamos mejor lo que le pasa a la gente, y podríamos ayudarles mejor.

3 Y sobre todo…, quería volver a dar clases. El cuerpo me lo pedía…

Pero no sabía cómo podía articular todo esto.

Por otro lado, necesitaba más movimiento profesional… Salía a la calle y veía el país parado… nada se movía… Esa falta de movimiento me estaba matando.

Yo leía que el negocio electrónico por internet iba viento en popa y creciendo a toda vela. Y me gustaba oírlo. Me gustaba ver que, por lo menos a alguien (o a algo) le iba bien.

Así que, entre bibe y bibe, tenía alrededor de una hora y algo (a veces menos de una hora) para darme pequeños homenajes que me ayudaran a recomponerme.

Y SE ME DIO POR LEER

Pero claro, con dos niñas, no podía permitirme ir a las librerías a actualizar mi biblioteca. Además, había otras prioridades y los dineros tenían que ir para lo imprescindible.

Así que me aproveché de la renovación de terminales con mi empresa de telefonía, y me puse en las manos un smartphone. Sencillito sí. Pero con conexión a internet.

Y ahí se me abrió el mundo de nuevo.

Porque di con un artículo de Berto López en ciudadano2cero.com y se me pasaban las horas leyéndole y leyéndole.

Yo no sabía nada de lo online. Pero nada-nada.

Yo tenía una web que era una patata y que yo veía que no me servía para absolutamente nada.

Porque yo quería actualizar servicios, meter nuevas fotos y dibujos….pero no sabía cómo demonios se podía hacer. Oía hablar de html, de css, pero me sonaba a chino (como chino que es, claro).

Además, yo veía en internet algunas páginas web que actualizaban contenido casi a diario ¿cómo demonios se podía hacer eso?. Yo también quería saber hacerlo.

Te estoy hablando de hace tres años y poco que hace que yo tuve a mi primera niña. Desde entonces, lee-que-te-lee. A Berto López, a David Cantone y a todos los que ellos mencionan.

Y todo entre bibe y bibe. Entre pañal y pañal. Trabajando en el estudio sólo por las tardes.

Yo no sabía lo que me iba a encontrar, pero para mí aquel camino era todo Descubrimiento. Todo era desconocido y todo por aprender.

Cuando descubrí que esas webs que actualizan contenidos se llaman blogs, rápidamente me hice uno. En wordpress.com. Era gratis. Y lo que necesitaba era romper mis límites que me aprisionaban.

Descubría que tenía seguidores y eso me motivaba lo suficiente para seguir explorando. Hasta que me topé con una limitación: no podía poner los plugins. Eso sólo se podía hacer en wordpress.org, y eso era de pago. Vaya! Un hándicap!

Ahí empecé a darme cuenta de que si quería prosperar en lo online, tendría que invertir y gastar dinero.

Que si dominio, que si hosting, que si cursos…

Mientras tanto yo seguía devorando todos los contenidos que me resultaban útiles para avanzar en esta dirección. Y empecé a hacer algunos cursos online (vaya descubrimiento el poder tener clases particulares sin salir de casa!).

Y una vez en mi hosting, con mi wordpress.org, con mis plugins, vi que necesitaba más formación. Y ya puestos, pues me tiro al río. ¡Y a nadar!

Y ya llevo un año nadando en este nuevo site que tengo. Del que estoy muy orgullosa, aunque sé que todavía tengo muchas cosas que mejorar.

Pero podría decirse que se puede mirar para esta weblog y se puede aprender algo. Vamos!, que no se ve mal.

EN ESTE ÚLTIMO AÑO…

He podido hablar de un montón de temas de los que tenía ganas. Muchas ganas.

El blog me ha permitido entrar en contacto con otras personas a las que nunca hubiera tenido acceso de no haber sido porque estoy «en la nube».

Todavía la semana pasada me decía una colega que lo que yo estoy haciendo, no lo hace nadie.

Bueno, alguien hay… aunque somos pocos, lo sé. Y tengo localizados algunos lectores que son colegas de profesión que me leen, pero veo que no se acaban de atrever.

Y es una pena, porque estar sóla tiene más inconvenientes que ventajas, no creas.

Pero yo estoy porque necesito estar. Me siento así.

Al tener mi propia casa digital, puedo decir lo que me venga en gana, puesto que en mi casa digo lo que quiero (sin faltarle al respeto, ni violentando  a nadie, por supuesto).

Gracias al blog puedo tocar todo tipo de temática que a mí me interese, olvidándome de tabús preestablecidos, o cosas que no  interesa que se sepan.

¿Por qué? ¿A quién?. Yo no tengo nada que ocultar. Y el que no quiera oírlo, que no me lea. Así de fácil.

Ahora mismo, mi site, me resulta un lugar de expansión desde donde me puedo proyectar al mundo entero. Y digo bien: al mundo entero.

Desde mi blog ayudo a personas que están en Argentina haciéndose su Casa. O en Tahilandia, donde te puedes hacer tu propia casa por 7mil euros, aunque con muchos más problemas.

Mi blog es una herramienta de trabajo muy potente. Y eso me gusta.

Aunque de momento no me ha dado dinero. No. ¿Por qué?. Simplemente porque no era mi prioridad y no me lo propuse. Pero sí es verdad que llevar un blog adelante supone gasto. Y mucho.

Por lo que una de las tareas para el próximo año es la de vender a través del blog. Sí.

Y para eso estoy diseñando nuevos servicios y productos que voy a poner en marcha en breve.

Porque como dijo el gurú Franck Scipion: si en tu blog no vendes nada, les estás privando a tus lectores el poder transformar su vida con lo que tú sabes, y eso es imperdonable.

Y visto así tiene razón. Nunca lo hubierta pensado de esa forma.

Y yo quiero contribuir a tu felicidad, así que ya me verás que voy a empezar a vender. Porque quiero seguir estando contigo.

Y por eso te estuve preguntando esta semana por el fb,

Contéstame a esto porfa!
¿CÓMO PUEDO AYUDARTE (por medio de mi trabajo) A TRANSFORMAR TU VIDA, MEJORÁNDOLA?
Yo tengo mis respuestas. Pero las tuyas son más acertadas. Gra-ciaaaaas por decirmeee!

Me veo como el caballo que tira y tira y tira con fuerza y tú dándome toques de talón. “Vete por aquí”, “Llévame por allá”.

Y eso es lo que voy a hacer. Escucharte para llevar esto adelante, para que este espacio te sirva de ayuda y tenga más sentido que nunca.

Porque quiero que tú te beneficies de lo que yo sé, sin que eso me cueste dinero a mí.

Como ves, el último año me ha dado para mucho.

Y HE SENTIDO MUCHO MIEDO

Sin duda, cuando una avanza por tierra desconocida sin saber lo que puede pasar, guiándose sólo por la intuición, siente miedo.

Yo sentía Miedo por todo lo que quería hacer y no sabía cómo. Miedo a no saber ni por dónde empezar. Miedo de éste del que habla Maïder en este artículo:

Muchos piensan que estos miedos únicamente se dan el día que decides mover ficha y vences tus inseguridades.

Ilusos, no saben lo que viene luego.

El miedo es diferente pero sigue ahí, mirándote de frente y esperando  ver cuál será tu próximo movimiento.

…me he encontrado manejando nuevas situaciones y venciendo otros miedos totalmente distintos a los que ya conocía.

Así que, como ahora ya sé que el miedo va a seguir siendo mi más fiel compañero (al que no quiero), pues procuro no hacerle el más mínimo caso. O mejor dicho, le miro de vez en cuando para confirmar que voy bien.

Llegados hasta aquí, sólo tengo que agradecerte que estés ahí, leyendo lo que escribo, viendo los vídeos que pongo, retuiteando las frases que señalo, dándome tu opinión en los comentarios, abriendo mis emails, clicando mis artículos.

Si tú no estuvieras ahí, seguramente mi weblog formaría parte de ese 98% de blogs que conforman el cementerio de blogs vivientes que no sobrepasan el año de duración. Y ahora mismo yo no tendría tantas ganas de encarar el próximo año con la energía que tengo. 

Y, como siempre, voy a pedirte algo.

final de post1

AHORA VOY YO…

Y es que si este artículo te ha gustado, LO QUE MÁS ME AYUDA ES CONOCER TU OPINIÓN, saber lo que piensas. Si la pones en los comentarios, iremos haciendo «familia», y nos sentiremos todos más arropados y más seguros en nuestra vida diaria.

Si no me escribes, lo siguiente que me viene bien es QUE LO COMPARTAS ENTRE TU GENTE. Eso es la leche!. Cuando alguno de vosotros me comparte algo, las visitas a la web se disparan. Y !da gusto verlo! 😛 .

Además, que ya sabes, a mí me haces un favor, y seguro que a ti te viene de vuelta, porque

Pero si eres un poco «cagaíllo» (como yo, que cuando comento, lo hago en blogs que llevo leyendo meses… 😉 , pues he ideado un sistema para tímidos, que es el de VALORAR CON LAS ESTRELLAS.

Ya sabes. Una estrella si te ha gustado poco y 5* si el artículo te mola mogollón. Así me estás diciendo: «oye, que esto me gusta». Y yo sigo dándole a lo que más gusto te da.

Aunque si me lees asiduamente, creo que te conviene suscribirte a mi blog.

Porque como te he dicho, para el año que viene se avecinan muchas novedades que van a tener precio. Y si eres de los míos, voy a darte ventajas exclusivas, muchos recursos e ideas que habitualmente costarían mucho dinero en cualquier estudio de arquitectos. Así que, insisto, TE RECOMIENDO SUSCRIBIRTE A MI LISTA.

Y para-muestra-un-botón, aquí te dejo MI PRIMER REGALO.

Y de nuevo. MUCHAS GRACIAS POR ESTAR AL OTRO LADO. 

Porque como dicen por ahí, uno sólo avanza más rápido, pero en compañía se llega más lejos